sábado, 31 de enero de 2026

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE LA EPIFANÍA

1 de febrero de 2026.
Lecturas: Miqueas 6:1-8. 1 Corintios 1:18-31. Mateo 5:1-12

Dios manifiesta su gloria en la humildad y debilidad de Cristo crucificado

    El Señor le dice a su pueblo: «Yo os saqué de la tierra de Egipto y os redimí de la casa de servidumbre» (Miqueas 6:4). Por el sacrificio de su amado Hijo, nos redimió de la esclavitud del pecado y la muerte; perdonó nuestras transgresiones con el derramamiento de su sangre. 

    Su gran misericordia y salvación nos guían a «practicar la justicia, amar la misericordia y humillarnos» ante nuestro Dios (Miqueas 6:8). Nos gloriamos solo en el Señor Jesús encarnado y crucificado. Él es «poder de Dios y sabiduría de Dios» (1 Corintios 1:24).     

    Él es nuestra vida y salvación, nuestra sabiduría, justicia, santificación y redención (1 Cor. 1:30). Ahora abre su boca y nos enseña su sabiduría. Por su cruz y pasión, el reino de los cielos es nuestro. Recibimos misericordia y estamos satisfechos; vemos a Dios y somos llamados hijos de Dios en Cristo. «Bienaventurados seréis», por tanto, «cuando os insulten, os persigan y pronuncien


domingo, 25 de enero de 2026

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE LA EPIFANÍA

25 de enero de 2026
Lectura: Isaías 9:1-4. 1 Corintios 1:10-18, Mateo 4:12-25

El Señor manifiesta su gloria a través de su oficio del santo ministerio.

    Con su venida, su predicación y sus milagros, el Señor Jesús ilumina con la luz de su Evangelio al pueblo que andaba en tinieblas y que habitaba en tierra de profunda oscuridad (Is. 9:2). También ha multiplicado la nación y aumentado su alegría (Is. 9:3) al llamar a discípulos a seguirle desde todos los confines de la tierra. 

    Para ello, llama a Pedro y Andrés, junto con Santiago y Juan, a seguirlo y ser pescadores de hombres (Mt. 4:19). Como Jesús, ellos también salen a predicar el evangelio del reino y a sanar toda enfermedad y toda dolencia entre el pueblo (Mateo 4:23). 

    Predican la locura de la cruz de Cristo como el poder y la sabiduría mismos de Dios. Esta palabra y predicación de la cruz separa a los que se pierden de los que se salvan (1 Corintios 1:18), pero une a la Iglesia, el único Cuerpo de Cristo, en una misma mente y un mismo parecer (1 Corintios 1:10).

domingo, 18 de enero de 2026

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE LA EPIFANÍA

18 de enero de 2026
Lecturas: Isaías 49:1-7. 1 Corintios 1:1-9. Juan 1:29-42a

Dios revela su gloria en Cristo y su cruz

    “El Señor, Redentor de Israel”, llama a “su Santo” (Is. 49:7), Jesús, el Cristo, “desde el vientre” de su madre (Is. 49:1). El Hijo de Dios encarnado se revela como el Salvador, no solo para Israel, sino también “como luz de las naciones”, cuya salvación llega “hasta los confines de la tierra” (Is. 49:6).

     Juan vino “bautizando con agua” (Juan 1:31) para revelar a Jesús como “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29), y quien glorifica a su Dios y Padre mediante su sacrificio expiatorio en la cruz. Cuando Jesús fue bautizado en las aguas del Jordán, el Espíritu Santo descendió del cielo como paloma y permaneció sobre él (Juan 1:32). 

    Por nuestro bautismo, somos ungidos por el mismo Espíritu, adoptados por Dios Padre y llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo (1 Corintios 1:9). Por lo tanto, no nos falta ningún don, sino que podemos confiar en Aquel que promete sostenernos hasta el fin, irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 1:7-8).

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

15 de marzo de 2026. Lecturas: Isaías 42:14–21. Efesios 5:8–14. Juan 9:1–41 o Juan 9:1–7, 13–17, 34–39 Por medio de su Palabra del Evangelio...