8 de febrero de 2026
Lecturas: Isaías 58:3-9ª. 1 Corintios 2:1-12 (13-16). Mateo 5:13-20
La justicia de Cristo
Esto se debe a que el Señor Jesús no vino a abolir la Ley ni a los profetas, “sino a cumplirlos” (Mateo 5:17) en perfecta fe y amor. Dado que cumple y enseña todos los mandamientos de Dios, es “llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:19). Dios manifiesta su demostración del Espíritu y de poder en Jesucristo, crucificado (1 Corintios 2:2-4), y mediante la predicación del Evangelio, imparte su sabiduría secreta y oculta (1 Corintios 2:7).
Cristo otorga esta justicia perfecta a su pueblo, y esta lo conduce al verdadero ayuno, que consiste en «desatar las ligaduras de impiedad, soltar las correas del yugo, dejar libres a los oprimidos» (Is. 58:6) y «partir tu pan con el hambriento y acoger en tu casa a los pobres sin hogar» (Is. 58:7).

No hay comentarios.:
Publicar un comentario